Lobos de Iberia

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Fecha: 09/02/2008 

La fuerza del legendario.
Un lobo abatido en Cerezal levanta expectación en Salamanca y sale a subasta en internet por un precio de 12.000 euros.

La Opinión de Zamora. «En Ledesma (Salamanca) todos se hacían fotos con él. También la Guardia Civil. Fue un éxito».
El crack con el que todo el mundo quería inmortalizarse no era otro que un lobo abatido por el joven Alejandro Miguel Cuesta en una conjunción de buen tino y suerte ocurrida en Cerezal de Aliste. Entre los rasgos de identidad del legendario ser, el vistoso recorrido negro de sus patas delanteras.
Tocó la lotería durante la montería al jabalí, con lobo incluido, organizada por Hunters-Duero y desarrollada el último domingo de enero (día 27). Tomaron parte en la operación «entre sesenta y setenta cazadores».
«Yo estaba en el puesto y acababa de sentarme. En esto que veo a un animal que iba por la ladera abajo con la cabeza agachada. Sólo le veía el lomo. Al poco rato veo que levanta la cabeza. Disparé y dio como una voltereta y chilló. Le pegué en el primer tiro. A unos sesenta o setenta metros» expresa, al comentar el lance, Alejando Miguel; que por un día fue en Ledesma el gran protagonista del pueblo».
Ni qué decir que en la plazotea de Junta de Carnes, donde también fueron dispuestos media docena de jabalíes, el lobo centró todas las atenciones y no pocos aprovecharon a la víctima para posar henchidos ante los objetivos e inmortalizar el hecho. Entre otros, el propio presidente de Hunters-Duero, Alfredo García, que en su caso optó por coger por el pescuezo al cánido y así ofrecer una estampa más eufórica. E, igualmente, vecinos del pueblo, que desde siempre han vivido con el lobo sensaciones de muy diferente calado.
La intención de Alejandro Miguel es llevar al cabeza del depredador a disecar, así como confirmar la homologación del trofeo. Las primeras valoraciones de los presentes apuntan a que se trata de un medalla de oro. Además, sostienen que supera al conseguido por Saturnio Ares en el municipio de Rosinos de Sanabria. Para Alfredo García «da los 43 y bastantes puntos porque, con piel y carne, supera los 44 puntos».
Fue una montería organizada con ilusión, después de haberse suspendido la misma el día 19 «por razones de niebla». Ese día al capitán de montería no le quedó otro remedio que devolver el dinero a los cazadores, aunque todos tuvieron oportunidad de disfrutar del rancho cocinado al punto para una jornada de monte y rasca.
Las expectativas lupinas se anunciaban inmejorables «porque llevábamos tres años sin cazar lobo». Alfredo afirma que «para cazar el lobo hay que estar muy al loro. Matar uno es como matar medio centenar de jabalíes».
Fue la ganga que consiguió, en buena lid, el joven de Ledesma hacia las 13,30 horas. Hay quienes infravaloran otras fórmulas o modalidades de caza del lobo, como es el caso del aguardo, máxime cuando éste viene precedido del apesebrado o el encebado. Acostumbrado el cánido al plato, la fuerza mayor del trabajo está hecha. La organización Hunters-Duero es de las que entrega la pieza a quien la mata. En otros casos, el ejemplar abatido queda en poder de los organizadores que luego negocian con quien quiera llevarse el trofeo. Una posición que conviene aclarar antes de nada porque luego llegan disgustos y broncas de alto volumen.
Así las cosas, Miguel Cuesta se personó en su casa «muy contento». Como nadie. «Es un animal muy bonito. Precioso y guapísimo» expresa. «De vivo no parecía tanto» dice, aunque también expresó que «cuando vi al lobo, no lo pensé y disparé».
«¿Y esto que es? ¿Y con esto qué hacemos? ¿Y para qué has traído esto aquí? ¡Anda, quita esto de aquí que huele muy mal!». Fue el recibimiento que dio al afortunado cazador su madre cuando le vio aparecer con un lobo.
Sin embargo, la gente del pueblo que conoció la buenanueva se acercó a ver de cerca al animal hasta hace pocos años más repudiado de la historia y no escatimó «enhorabuenas». Gracias a Alejandro Miguel tuvieron ocasión de ver de cerca el rostro y las trazas de un predador que ocupa en la sociedad y en los departamentos medioambientales un papel más que controvertido.
El cazador ha optado por vender el trofeo en subasta. Ha fijado un precio de salida de 12.000 euros y ya están pujando por el animal.
Es la segunda caza.

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